Un punto limpio para tu zona de entretenimiento
El rack para TV concentra todo lo que rodea a la pantalla en un solo lugar, evitando muebles sueltos y cables expuestos que rompen la armonía del living. Funciona como base estable para el televisor y, al mismo tiempo, como soporte práctico para equipos y accesorios de uso diario.
Un rack para TV se adapta a distintos usos dentro del hogar:
- soporte principal para el televisor
- base para consolas y decodificadores
- mueble bajo para sala de estar
- organizador de equipos audiovisuales
- apoyo para parlantes o soundbar
- mueble funcional para dormitorios
- punto de orden para cables y accesorios
Su estructura baja y equilibrada permite mantener todo en un solo lugar, ayudando a ordenar el espacio sin recargarlo y adaptándose a distintos estilos de living con el paso del tiempo.
¡Vamos con el siguiente espacio!
Preguntas Frecuentes
¿Qué tamaño de rack para TV necesito según mi televisor?
Lo ideal es que el rack sea entre 10 y 20 cm más ancho que el televisor. Esto aporta estabilidad visual y evita que la pantalla se vea justa o desproporcionada.
¿Cuál es la altura recomendada de un rack para TV?
En la mayoría de los livings, un rack bajo entre 45 y 60 cm permite que el centro de la pantalla quede a una altura cómoda para ver televisión sentado.
¿Es mejor un rack TV con puertas o abierto?
Depende del uso. Los racks abiertos facilitan el acceso y ventilación de equipos, mientras que los cerrados aportan una apariencia más limpia y ordenada.
¿Qué profundidad debería tener un rack de TV?
Generalmente entre 35 y 45 cm es suficiente para equipos electrónicos sin invadir el espacio de circulación.